En años recientes la gestión de la calidad en organizaciones sanitarias ha adquirido un protagonismo relevante, y las organizaciones de este sector, deben hacer frente a importantes cambios económicos, sociales y demográficos para conseguir que los sistemas sanitarios sean de calidad, dinámicos, flexibles y capaces de ofrecer respuestas ágiles a los nuevos retos que se plantean (Figura 1).
Para ayudar a mantener un planteamiento proactivo y una planificación estratégica para hacer frente a estos retos, el organismo para la estandarización ISO publico la norma ISO 7101 Sistemas de gestión de la Calidad en Organizaciones Sanitarias.
¿Qué es la norma ISO 7101?
Es la primera norma internacional de consenso para la gestión de la calidad sanitaria, que ayuda a las organizaciones a brindar atención médica de calidad a través de métodos sistemáticos basados en evidencias. Establece los requisitos para un sistema de salud sostenible y de alta calidad, permitiendo a las organizaciones de cualquier escala, estructura o región:
Crear una cultura de calidad a partir de una alta dirección sólida;
Adoptar un sistema de salud basado en la atención centrada en las personas, el respeto, la compasión, la coproducción, la equidad y la dignidad;
Identificar y abordar los riesgos;
Garantizar la seguridad y el bienestar de los pacientes y del personal;
Controlar la prestación de servicios a través de procesos e información documentada;
Monitorear y evaluar el desempeño clínico y no clínico;
Mejorar continuamente sus procesos y resultados.
La norma promueve las mejores prácticas mostradas en la figura 2
La norma ISO 7101 es el primer paso para garantizar una industria sanitaria viable para todo el mundo. Su flexibilidad garantiza su aplicación en diversos proveedores sanitarios, desde pequeñas clínicas hasta grandes hospitales. Garantizando que las partes interesadas, las industrias, los países y los sectores se esfuercen para alcanzar objetivos comunes en materia de sanidad y asistencia sanitaria [2].
Referencias:
[1] J.C. Salvador. Sistemas Sanitarios y reformas sanitarias. Enfoque hacia la calidad. Gestión de la calidad en las organizaciones sanitarias. Fundación MAPFRE, pp 1 a 48. Recuperado de 9788499698021.pdf (editdiazdesantos.com) el 21/08/2024.
Un sistema de gestión se conoce como el conjunto de metodologías, políticas, procesos y recursos que son utilizados con el fin de gestionar la prestación de productos o servicios que logren cumplir con los objetivos establecidos en una empresa.
Durante el paso del tiempo, las necesidades organizacionales y las demandas de las partes interesadas han ido en aumento, por lo que, para satisfacer dichos requerimientos, las organizaciones han buscado adoptar múltiples estándares que logren cumplir con sus objetivos. Usualmente la implementación de diversos sistemas suele ser un reto para las organizaciones, por lo que se ha buscado la forma de simplificar la implementación de múltiples requisitos en un solo sistema que logre la conformidad de varios esquemas. Esta simplificación permite la reducción de la documentación, generalizar los riesgos, y unificar las auditorías, procesos y revisiones por la dirección. La integración de los sistemas es un proceso fundamental para la optimización de recursos, mejorar la toma de decisiones y adquirir nuevos conocimientos que permitan adaptarse a los cambios provenientes del contexto.
Los sistemas de gestión consisten en un conjunto de elementos relacionados, los cuales interactúan entre sí con el fin de lograr el establecimiento de políticas, objetivos y procesos que son necesarios para el cumplimiento de las necesidades y expectativas de las partes interesadas. Cuando la implementación de un sistema no es suficiente para atender las necesidades, las organizaciones buscan adoptar estándares adicionales para lograr el cumplimiento.
Una de las formas en las que se suele adoptar estándares adicionales es mediante su implementación individual a través de áreas funcionales como compras o servicio al cliente. Este tipo de enfoque provoca la suboptimización del sistema, y obliga a la organización a realizar el cumplimiento individual de cada norma de manera independiente.
También existe un segundo enfoque, el cual consiste en unir los requisitos que poseen todos los esquemas. Este enfoque permite el establecimiento de una sola política, objetivos, auditorías y revisiones por la dirección.
La mayoría de los estándares poseen en una estructura de alto nivel, la cual consiste en requisitos que poseen un tratamiento similar. Por otro lado, también existen requisitos específicos para cada norma, como los aspectos ambientales para ISO 14001 y el enfoque en el aumento de la satisfacción del cliente para ISO 9001. La integración es entonces, la simplificación y adición de los requisitos tanto similares como específicos de cada esquema en un solo sistema que pueda brindar conformidad de manera global.
Integración de un sistema:
Durante la integración de un sistema es importante considerar la situación actual en la que se encuentra el sistema de gestión de la organización. La integración puede considerar la unión de esquemas previamente implementados de forma individual, la adición de un esquema a un sistema integrado, o la implementación de un sistema integrado sin haber implementado alguna normatividad previamente.
Un procedimiento genérico para el establecimiento de un sistema de gestión integrado es el siguiente:
Liderar la integración: Consiste en la decisión de la integración por los líderes de la organización. En este punto se consideran aspectos como la justificación de la integración, la determinación de riesgos y oportunidades de la integración, y la dirección en la que se dirigirá la organización para la toma de decisiones y el establecimiento de su política.
Determinación del alcance de integración: El alcance del sistema de gestión comúnmente es establecido por la alta dirección de la organización. Consiste en la identificación de los estándares que serán implementados y su impacto en los productos y servicios que se encuentra establecidos en el sistema. La decisión de los estándares a implementar y su orden dependerá completamente de las prioridades de la organización.
Planeación de la integración: Consiste en la integración mediante un enfoque a proyectos. Una planeación exitosa incluye la determinación del responsable y la elección de un equipo con los conocimientos necesarios para integrar el sistema. También se debe considerar aspectos adicionales como la comunicación estratégica, la determinación de riesgos y oportunidades, la determinación de recursos y la realización de las actividades de actividades para la integración. Las actividades de integración consisten en la identificación de los esquemas que serán añadidos al sistema, comparando sus requisitos con los del sistema implementado.
Conexión de los requisitos de los sistemas de gestión al sistema general: Consiste en la realización de un mapeo, para identificar similitudes y eliminar aspectos repetitivos de los estándares a integrar, esto con el fin de aumentar la sinergia. También es necesario verificar el grado de cumplimiento de los sistemas implementados, ya que no es posible realizar la integración de un sistema si los requerimientos similares poseen distintos niveles de conformidad.
Mantenimiento y mejora de la integración: Consiste en verificar que los requerimientos establecidos en el sistema integrado sean implementados correctamente mediante su monitoreo. La importancia de este paso consiste en poder evaluar la eficacia del sistema y poder tomar aquellas medidas que sean necesarias para su mejora. Algunas de las formas para realizar el monitoreo es el seguimiento a indicadores y auditorías.
Aplicación de los conocimientos adquiridos en la organización: El proceso que conlleva integrar un sistema de gestión proporciona conocimientos que permiten la adaptación a los cambios presentados en el contexto y partes interesadas.
Beneficios de la implementación de un sistema integrado:
El beneficio principal que trae la implementación de un sistema integrado es la adquisición de un sistema capaz de adaptarse a los cambios que pueden presentarse tanto en las normatividades como en las necesidades y expectativas de las partes interesadas. Beneficios adicionales incluyen la eliminación de la redundancia, reducción de la burocracia, optimización de recursos, mejora de procesos, reducción de mantenimientos y el establecimiento de un enfoque coherente hacia varios ámbitos del mercado, como la calidad, educación, seguridad y ambiente.
Evaluaciones y Certificación:
Al igual que un sistema de gestión convencional, un sistema integrado debe de incluir evaluaciones periódicas con el fin de conocer su nivel de eficacia, y poder determinar las medidas necesarias para su mejora. Estas evaluaciones consisten en la determinación y seguimiento de indicadores que son derivados de los objetivos del sistema. Estos se presentan en los procesos y controles operacionales del sistema, los cuales pueden ser revisados durante las auditorías y revisiones por la dirección.
También existe la posibilidad de que algunas de las partes interesadas de la organización soliciten información documentada que valide la eficacia del sistema integrado. Esta información puede ser la presentación de un certificado de los procesos del sistema de gestión, el cual es proporcionado por organismos de certificación que están validados por una acreditación. Estos organismos evalúan la implementación del sistema con el fin de detectar cualquier incumplimiento o riesgo que pueda perjudicar el logro de los objetivos propuestos en el sistema, y comunicar cualquiera oportunidad de mejora que beneficie el desarrollo de la organización.
La integración de un sistema de gestión es una medida viable para la solución de múltiples necesidades que pueden presentarse en una organización. También representa una práctica que puede añadir valor a los organismos debido al desarrollo de conocimientos y metodologías que les permiten adaptarse a las nuevas circunstancias provenientes de su contexto. Gracias a lo mencionado anteriormente, podría considerarse que la implementación de un sistema integrado es casi un requisito obligatorio para un organismo que desea evolucionar.
Referencias:
ISO. ISO HANDBOOK: The Integrated Use of Management System Standards (IUMSS). Segunda Edición, pp.47-82. 2018
Después de los lamentables sucesos ocurridos durante la Segunda Guerra Mundial, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha sido un actor incansable que busca la dignificación de hombres y mujeres en todo el planeta a través de la Declaración de Derechos Humanos (1948), así como programas y el establecimiento de objetivos universales que buscan la paz y prosperidad.
En favor de generar un impacto y apoyar los esfuerzos de la ONU, la Fundación FSSC ha creado un esquema de sistema de gestión social que permite a las organizaciones de bienes y servicios fortalecer su compromiso con la sostenibilidad y desempeño social.
Durante las últimas décadas se han creado diversas normas y esquemas relacionados con los sistemas de gestión social, teniendo como punto de similitud el respeto y fortalecimiento de los derechos humanos que ha establecido la Organización de las Naciones Unidas. En este caso en específico, se tomará el ejemplo del esquema FSSC 24000 para ilustrar la relevancia que tienen los derechos humanos en este tipo de esquemas sistema de gestión.
Para empezar, es necesario partir de que el esquema FSSC 24000 ha creado un Code of Ethics (Código de ética), en el cual se establecen los compromisos y conductas que deberán cumplir la Fundación, las organizaciones certificadas, los organismos de acreditación y certificación además de socios comerciales.
Para la creación de este Código de ética, la Fundación ha tomado como base lo establecido por la ONU en los “Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos”, los cuales buscan que las empresas cumplan con sus respectivas responsabilidades en materia de derechos humanos. Este mismo Código tiene como base lo establecido en la “Declaración Universal de Derechos Humanos”, en “la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo relativa a los Principios y Derechos Fundamentales en el trabajo” y en los “Objetivos de Desarrollo Sostenible”.
Con base en las declaraciones y principios anteriormente mencionados, el Código de ética en el esquema FSSC 24000 establece compromisos que deberán cumplir las organizaciones en los siguientes rubros:
Derechos humanos: respeto y protección de los derechos, además de asegurar que las organizaciones no sean cómplices de violaciones a los derechos de las personas.
Laborales: que se garantice la libre asociación, eliminar el trabajo infantil, trato digno a todos los trabajadores y crear un ambiente laboral seguro.
Ambiental: enfoque preventivo a los problemas ambientales, incrementar la responsabilidad con el medio ambiente y el uso de tecnologías respetuosas.
Integridad: combatir la corrupción, operar de acuerdo con las leyes internacionales y locales y evitar conflictos de intereses.
Conducta empresarial justa: respeto a los estándares de ética empresarial, que se garantice la confidencialidad de la información de las relaciones comerciales además de la privacidad de los trabajadores.
El cuidado de los derechos humanos es parte esencial para todas aquellas organizaciones certificadas o que buscan la certificación en FSSC 24000. Es importante recalcar que cumplir con estos requisitos establecidos en el esquema, además de mejorar con su desempeño social, contribuye a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y a seguir construyendo espacios de trabajo idóneos para todos.
Para las organizaciones es muy importante colocar sus productos y servicios en el mercado, siendo las certificaciones sumamente importantes, ya que son un conducto para poder ofrecer productos y servicios de acuerdo con la demanda del mercado, la calidad, seguridad y confianzas que los consumidores exigen.
Sin embargo, cuando compras un producto o recibes un servicio, ¿te has puesto a pensar en cuántas personas trabajaron para poder lograr que lo recibieras?, ¿cuántos procesos pasaron para poder tener este producto o servicio?, ¿qué tipo de personas trabajaron para poder tenerlo?, ¿fueron jóvenes?, ¿adultos?, ¿adultos mayores?, ¿niños?, ¿mujeres?
Ahora, te has puesto a pensar más allá de todas y cada una de estas personas, si ¿han recibido su paga justa por lo que trabajaron?, ¿si tienen las condiciones adecuadas para realizar el producto o servicio, o simplemente trabajan las horas establecidas como lo marca la ley?, ¿que no haya niños laborando?, ¿que no haya trabajo forzado?
Adicional a que las organizaciones y las autoridades de gobierno tomen las medidas pertinentes, hoy en día el mercado global, por sus necesidades, está buscando tener más controles de vigilancia para asegurar que estas condiciones se estén cumpliendo. En ese sentido existen los modelos de evaluación llamadas “auditorías”, donde una organización externa a la organización se asegura de estar vigilando el cumplimiento ya sea normativo y/o reglamentario.
En el mercado de las auditorías se encuentran muchos distintivos y modelos de evaluación (FSSC 24000, SA 8000, amfori BSCI, SMETA-SEDEX, BRCGS ETRS, ESR, entre otros), sin embargo, es importante asegurar que las organizaciones sean auditadas con el modelo de evaluación mas robusto existente para lograr lo resultados deseados.
Entre estos modelos de evaluación, sobresalen FSSC 24000 y SMETA-SEDEX, con sus diferencias al respecto, entre evaluación de sistemas de gestión y evaluación de auditoría.
FSSC 24000
SMETA-SEDEX
Documentos normativos independientes
SI
NO
Enfoque ISO MS
SI
SI
Integración en IMS según la estructure armonizada
SI
NO
Acreditación ISO/IEC 17021-1:2015
SI
SI
Reconocimiento SSCI
SI
NO
Certificación de 3ª parte vs. solo auditoría
SI
SI
Validez del informe, incluido el ciclo de auditoría
3 años, auditoria anual.
3 años, auditoría anual + revisión de seguimiento anual obligatoria de 2 horas.
Registro público de certificados
SI
SI
Intercambio de datos
Opción futura para el informe de auditoría y el intercambio de datos a través del Portal de integridad.
NO
Se requiere membresía de propietario estándar / esquema para la industria
NO
NO
La afiliación a la APSCA es obligatoria para los OC
SI
NO
Requisitos básicos de competencias del auditor
Auditor APSCA registrado + ISO 17021 + requisitos adicionales FSSC.
Auditor APSCA registrado + ISO 17021 + requisitos adicionales FSSC. ISO 17021 + requisitos adicionales de SAI.
Es muy importante comentar que lo que hoy en día requiere y demanda el mercado es tener “Sistemas de Gestión” sólidos y sostenibles, con el fin de garantizar que a través del tiempo estos seguirán ofertando productos y servicios de calidad, pero que no sea a costa de trabajo infantil, trabajo forzoso, discriminación, acoso laboral, condiciones inseguras para trabajar, entre otros puntos.
Finalmente entendemos que existen diferentes modelos de evaluación, sin embargo; el que generara esta “Sostenibilidad” de las organizaciones son los evaluados a través de los sistemas de gestión.
La manera actual en cómo son percibidos los centros de trabajo por la sociedad, a llevado a las organizaciones a tener como aspectos fundamentales dentro de sus políticas; la salud, la seguridad y el bienestar de los trabajadores, aspectos que además de demostrar su compromiso con la sociedad les permiten mejorar su productividad, competitividad y economía.
Diversos estudios, han demostrado que las organizaciones que son capaces de identificar los desafíos actuales relacionados con las seguridad y salud en sus centros de trabajo son algunas de las más exitosas y competitivas a largo plazo, ya que, tienen las mayores tasas de retención de trabajadores.[1]
El organismo para la estandarización ISO en su artículo titulado “Desafíos para conseguir un mundo laboral mas seguro y saludable.”, agrupa los desafíos actuales relacionados con la seguridad y salud de los trabajadores en 4 pilares: el cambio climático; salud y bienestar psicológicos; nuevas tecnologías y cambios demográficos.
En este blog nos enfocaremos en dos de estos pilares: las nuevas tecnologías y la salud y bienestar psicológicos. En nuestro blog pasado, ya abordamos el cambio climático y los cambios demográficos.
La tecnología presenta la oportunidad del uso de drones en lugar de personas en ambientes peligrosos o el uso de equipo de protección personal inteligente con tecnología de monitoreo en tiempo real que proporciona a los trabajadores mayor protección física.
La inteligencia artificial (IA) tiene un gran potencial para ayudar a las organizaciones a analizar datos de manera más eficiente, identificar problemas más rápido y tomar mejores decisiones con base en datos [2].
La realidad virtual permite la capacitación y el desarrollo en materia de seguridad y salud de los trabajadores.
La tecnología continúa cambiando la forma en que trabajamos y crea oportunidades y desafíos relacionados con la seguridad y salud de los colaboradores, su uso ayudará a reducir los riesgos, siempre y cuando se puedan abordar los riesgos derivados de hackeos o un funcionamiento defectuoso y se encuentre el equilibrio adecuado entre adoptar la innovación y mantener prácticas de seguridad comprobadas [3].
En los últimos años conceptos como; desempleo, condiciones laborales precarias, inestabilidad laboral, subempleo, entre otros, han llevado a que la sociedad actual caracterice como conflictivo al mundo del trabajo, generando una mayor sensibilización de los trabajadores sobre el potencial impacto del trabajo en su salud y bienestar psicológicos. Esta situación trae consigo la expectativa de que las organizaciones podrían y deberían hacer más para gestionar este impacto.
Los riesgos para la salud mental en el trabajo están relacionados con: las características específicas del lugar de trabajo; las oportunidades de desarrollo profesional; cargas o ritmo de trabajo excesivos; falta de personal; horarios excesivamente prolongados; falta de control sobre el diseño o la carga del trabajo; condiciones físicas de trabajo inseguras o deficientes, entre otras [4].
Este nuevo escenario, percibido como estresante, tiene un fuerte impacto en la psicología de los trabajadores. Y si bien algunos pueden sobrellevar o afrontar estas situaciones de mejor manera que otros, se vuelve necesario que las organizaciones desarrollen estrategias para hacer frente a este escenario.
El mundo laboral se ha convertido en un entorno cambiante a un ritmo tan vertiginoso, que las organizaciones tienen que ser capaces de seguir este ritmo e incluso, ir un paso adelante para preservar la seguridad y salud de sus colaboradores.
Bajo el escenario actual, datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estiman que actualmente mueren 2 millones de personas cada año como resultado de accidentes, enfermedades o heridas relacionadas con el trabajo. Suceden cerca de 268 millones de incidentes incapacitantes y adicionalmente el 8% de la tasa global de trastornos depresivos se relaciona con riesgos ocupacionales [1].
Para hacer frente a esto, las organizaciones tienen que ser capaces de identificar los desafíos actuales relacionados con la seguridad y salud de sus colaboradores para lograr un lugar de trabajo más seguro y saludable.
Desafíos actuales.
El presidente del comité técnico ISO/TC 283 Martin Cottam, en el artículo “Desafíos para conseguir un mundo laboral más seguro y saludable”, agrupa los desafíos actuales en cuatro pilares: el cambio climático, salud y bienestar psicológicos, nuevas tecnologías y cambios demográficos [2]. En este blog analizaremos dos de ellos.
Muchas organizaciones aún siguen tratando los efectos del cambio climático como sucesos aislados pero la realidad es que el cambio climático está teniendo un impacto significativo en la seguridad y salud de los trabajadores al intensificar el estrés por calor, la exposición a radiación ultravioleta y la contaminación del aire, el aumento en las enfermedades transmitidas por vectores y una mayor exposición a los productos agroquímicos. Datos de la OIT demuestran que en “América Latina y el Caribe, se han registrado un incremento en enfermedades transmitidas por vectores y en enfermedades renales crónicas entre los trabajadores expuestos a altas temperaturas.” [3]
Actualmente muchas organizaciones están teniendo una gran diversidad dentro de sus colaboradores, personas que siguen trabajando hasta una edad avanzada, más mujeres y trabajadores inmigrantes, lo que conlleva a una variedad en cuanto a los estilos de aprendizaje, niveles de alfabetización y formas de captar la información. Por ello, las organizaciones deberán establecer medidas que le permitan captar, capacitar, desarrollar y comunicarse mejor con esta diversidad de colaboradores.
Adicional a esto, la generación más joven mantiene una actitud respecto al trabajo muy diferente a la generación de más edad, ya que rara vez piensan permanecer con un mismo empleador durante un largo período de tiempo. Por lo anterior las organizaciones deben abordar estas expectativas de la nueva generación, y también estar preparadas para una mayor rotación de personal.
Te invitamos a revisar el reporte de la American Society of Safety professionals, Tackling Today’s Safety Challenges, donde encontrarás algunas preguntas y medidas que tu organización puede tomar para hacer frente a estos desafíos. https://www.assp.org/about/tackling-todays-safety-challenges
Referencias.
[1] Organización Mundial de la Salud. OMS. Fundamentos de la OMS Para Entornos Laborales Saludables: Fundamentos y Modelo de la OMS. Recuperado de Microsoft Word – HWP Spanish for posting.DOC (who.int) el 06/06/2024.
A través de los años, la evolución del trabajo ha sido un gran impulsor para tener productos y servicios en mercados competitivos, pero ¿a qué costo? Algunas organizaciones se han aprovechado del recurso más valioso con el que cuentan: el personal, donde por reducir costos de operación, se infringen aspectos legales y normativos asociados a las Condiciones Laborales de Trabajo; como, por ejemplo: trabajo infantil, trabajo forzado, discriminación, entre otros.
Sin embargo, el mercado laboral mundial actual, en conjunto con el despertar de la sociedad, grupos empresariales, grupos de interés, entre otros; han generado una gran presión social, de tal forma que se han determinado leyes, reglamentos y políticas, para asegurar que los trabajadores, estén haciendo su labor dentro de un marco legal y normativo adecuadamente.
En este sentido; existen diversos modelos de evaluación relacionados con la responsabilidad social, como es el caso de FSSC 24000, un sistema de gestión que permite las organizaciones que implementan y certifican este programa, dar cumplimiento en los aspectos legales y normativos, a los requisitos de las partes interesadas y políticas corporativas de gobernanza, que coadyuva en las buenas Condiciones Laborales de Trabajo.
¿Qué es FSSC 24000?
Es un Sistema de Gestión Social creado y desarrollado para ayudar a las organizaciones a cumplir con los requisitos de y poder determinar su “Desempeño y Sostenibilidad Social”, en los siguiente rubros:
Política de Derechos Humanos.
Trabajo Forzoso.
Trabajo Infantil.
Libertad de Asociación (Sindicatos).
Discriminación/trato justo a trabajadores.
Seguridad y Salud en el Trabajo.
Seguridad de las Instalaciones.
Empleo y relaciones contractuales.
Jornada laboral.
Mecanismo de queja y
Ética Empresarial.
¿Quién lo regula y qué trazabilidad internacional tiene?
FSSC 24000 está reconocido por la SSCI (Sustainable Supply Chain Initiative), respaldado de la MLA (Multilateral Recognition Arrangement) de la IAF (International Accretitation Forum).
¿Qué es SSCI?
SSCI es una organización que reconoce esquemas y programas de auditoría, monitoreo y certificación de terceros que cubren requisitos clave de sostenibilidad y aplican una gobernanza relevante, lanzado por el CGF (Consumer Goods Forum); con el fin de asegurar una Debida Diligencia de las organizaciones para elegir el mejor programa de Certificación en Sistemas de Gestión Social.
¿Qué es el MLA?
El Multilateral Recognition Arrangement es un acuerdo para garantizar el reconocimiento mutuo internacional de las certificaciones entre los miembros adscritos/signatarios del MLA; así como la aceptación de las certificaciones acreditadas en muchos mercados basándose en una sola acreditación. Dicho de otra forma, certificado una vez será válido a nivel mundial.
¿Qué es el IAF?
Es una asociación mundial de organismos de acreditación y otros organismos interesados en la evaluación de la conformidad de los sistemas de gestión, su función principal es desarrollar un programa mundial único de evaluación de la conformidad que reduzca el riesgo para las organizaciones y sus clientes certificados asegurándoles que se puede confiar en los certificados acreditados a nivel mundial.
¿Qué niveles de monitoreo/evaluación existen?
¿Se puede Integrar con otras normas?
Si, este programa está alineado con el enfoque del Sistema de Gestión y la Estructura Armonizada ISO, lo que facilita la integración con otras normas de gestión ISO.
Estructura FSSC 24000
Conclusiones:
Sistema de Gestión Social (SMS) – Alineado con ISO
Esquema de certificación voluntaria, desarrollado en consulta amplia y abierta con partes interesadas de todo el mundo.
Objetivo: garantizar que las organizaciones proporcionen condiciones de trabajo seguras y justas, cumplan con requisitos de la ética empresarial, y apliquen la diligencia debida en la gestión de su cadena de suministros.
Reconocimiento de las organizaciones certificadas a través de un registro público.
Gobernanza y supervisión de la certificación a través del Programa de Integridad de la Fundación = CONFIANZA.
Tener un efecto ligado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
El aumento creciente en la preocupación de la sociedad buscando una mejor calidad de vida, estabilidad económica, el respeto por el medio ambiente y los problemas relacionados con los derechos humanos fueron algunos aspectos que motivaron a la fundación FSSC a proponer un esquema certificable que permitiera a las organizaciones demostrar ante la sociedad, su empatía y sensibilidad hacia los problemas sociales, culturales, ambientales y económicos. El nombre del esquema es “FSSC 24000: Sistema de gestión social.”
¿Qué es el esquema FSSC 24000?
Es un esquema de certificación voluntaria con reconocimiento internacional desarrollado para ayudar a las organizaciones de la industria de bienes de consumo a garantizar que proporcionen condiciones de trabajo seguras y justas, cumplan con requisitos de la ética empresarial y apliquen la debida diligencia en la gestión de su cadena de suministro.
El esquema tiene como objetivo apoyar a las organizaciones a impulsar la mejora continua, proteger su marca, mejorar su entorno, y adquirir un enfoque que contribuya a los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas.
Es un esquema que se alinea con la estructura armonizada de las normas ISO por lo que puede ser fácilmente integrado con cualquier sistema de gestión ISO con el que ya cuenten las organizaciones.
Las organizaciones del sector de servicios, fabricación y procesamiento de bienes de consumo alimentario y no alimentario. Las organizaciones que se excluyen para obtener la certificación son las dedicadas al: Procesamiento, fabricación y comercio relacionado de tabaco y productos de tabaco, pieles y productos de piel, armas, explosivos, municiones y productos de combustible nuclear.
En el ámbito actual, dos organizaciones líderes han establecido diversos programas de evaluación y estándares globales con el objetivo de apoyar a empresas de todo el mundo en su búsqueda de una mejora continua en los procesos organizativos. Estos programas ofrecen evaluaciones de conformidad bajo estándares internacionales reconocidos, como FSC (Forest Stewardship Council) y BRCGS (British Retail Consortium Global Standard). Estas iniciativas son fundamentales para garantizar la calidad y sostenibilidad en las operaciones comerciales a nivel global.
BRCGS es una marca de renombre a nivel global en el ámbito del mercado, desempeñando un papel importante en la construcción de confianza dentro de la cadena de suministro. BRCGS ha desarrollado estándares mundiales para la Seguridad Alimentaria, Materiales de empaque, Almacenamiento y Distribución, Productos de Consumo, Agentes y Corredores, Retail, Sin Gluten, Basados en Plantas y Comercio Ético. Estos estándares no solo garantizan la seguridad y la legalidad de los productos, sino que también aseguran su alta calidad.
Las organizaciones dedicadas a la manufactura de alimentos e ingredientes, empaque de alimentos, alimentos libres de gluten, así como almacenamiento, distribución, transporte y logística pueden ser elegibles para obtener una certificación bajo los estándares globales BRCGS.
Por su parte FSC, es una organización no gubernamental conformada por diversos actores, incluyendo ambientalistas, empresas y líderes comunitarios. Su misión es impulsar la conservación forestal a nivel global a través de evaluaciones de conformidad. Pone un énfasis especial en los Altos Valores de Conservación (AVC), los cuales son considerados en diversas certificaciones que ofrece, tales como el manejo forestal, cadena de custodia, madera controlada y la preservación de los servicios del ecosistema. Sujetos a aplicabilidad del país donde se encuentren las organizaciones que buscan obtener la certificación.
Las evaluaciones realizadas por FSC incluyen una serie de criterios fundamentales, como los derechos de los pueblos indígenas, los impactos y valores ambientales, así como las condiciones laborales y de empleo, entre otros aspectos cruciales para garantizar una gestión forestal responsable.
La calidad, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria son cada vez más importantes, los estándares globales y estos programas de evaluación y certificación no solo garantizan la conformidad con normas internacionales reconocidas, sino que también fomentan la mejora continua en los procesos organizativos. Ambos ofrecen un marco integral para la evaluación y certificación, lo que ayuda a las organizaciones a construir confianza en sus cadenas de suministro y a demostrar su compromiso con la calidad, la sostenibilidad y la responsabilidad social.
La industria de los alimentos se enfrenta a un reto de grandes dimensiones que, de no hacerle frente en la actualidad, además de comprometer el abasto de alimentos pondría en peligro los recursos naturales disponibles para las generaciones futuras:
“Mantener un enfoque de sostenibilidad en la producción de alimentos”
Datos del foro económico mundial muestran que actualmente la industria de alimentos genera [1]:
70% de las extracciones de agua dulce.
78% de la contaminación del agua de rio.
86% de las especies en peligro de extinción, tienen a la agricultura como un factor potencialmente contribuyente.
28% de las emisiones de los gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático.
El producir y distribuir los alimentos sin contemplar los impactos ambientales ha provocado en el planeta; aumento de la temperatura en 1.5 °C, cambios en los patrones de las precipitaciones, sequias, ondas de calor e inundaciones. En la industria de alimentos; bajo rendimiento en cultivos, crisis y escasez de materias primas, interrupciones en la cadena de suministro, producción de alimentos no inocuos. En la sociedad; inestabilidad política y social, migración, ETA´s, desnutrición, desabasto de alimentos, entre otras. Por ejemplo, en África, la sequía de 2011, afecto a 13,3 millones de personas con; altos niveles de desnutrición y enfermedades transmitidas por alimentos. Y provoco la inestabilidad social y política de países como Somalia, donde 700,000 somalíes salieron del país como refugiados a países cercanos.
Si continuamos con esta tendencia, el escenario para los próximos 50 años, muestra un aumento en la temperatura del planeta de 2 °C, lo que significaría para la industria de alimentos; la reducción en un 20% en los cultivos, en África se perdería el 40% de las zonas de cultivo de maíz; aumento en las sequías, México que actualmente cuenta con 22 millones de hectáreas de tierra destinadas para siembran, donde cerca de 16 millones son de temporal, es decir dependen de las lluvias para poder tener una buena cosecha, ante las sequías, cada vez más largas y frecuentes se esperaría un aumento del 45% en el precio de los productos del sector primario; Olas de calor, en el sudeste asiático afectarían al 70% de la región, comprometiendo al 30% de los cultivos en dicho país [1].
Continuar con la visión de producir, vender y crecer sin límites presenta a la industria de alimentos un escenario, a corto plazo, de escasez de materias primas, aumento en costos de operación, escasez de agua, de tierra y de los recursos para producir los alimentos suficientes para abastecer el mercado.
Y si bien actualmente, la tecnología está permitiendo nuevas formas de producir alimentos, como las proteínas alternativas, producción de carne en laboratorios, modificaciones genéticas, entre otros, estos siguen dependiendo de recursos como el agua, tierra y ambientes controlados para poder obtenerlos.
Este escenario negativo debería ser un buen incentivo para que las organizaciones del sector de alimentos comiencen a cambiar sus estrategias de producción, por estrategias en donde la sostenibilidad sea un factor determinante en la toma de decisiones.
Y es aquí donde surge la pregunta, ¿Qué medidas pueden tomar las organizaciones del sector para cambiar el escenario futuro, que les permitan ser rentables, sin comprometer los recursos actuales?
A continuación, te presentaremos algunas medidas que pueden utilizar las organizaciones del sector de alimentos para hacer frente a este desafío.
Reducir la perdida y desperdicio de alimentos.
Datos de la FAO muestran que actualmente entre un cuarto y un tercio de los alimentos producidos anualmente para consumo humano se pierde o desperdicia. Esto además de representar pérdidas económicas para las organizaciones del sector, contribuye en un 10% a la generación de gases de efecto invernadero.
Por lo que implementar acciones (ver figura 2) para evitar la pérdida y desperdicio de alimentos, además de representar un ahorro de 400, 000 millones de dólares al año, contribuirá a una gestión más adecuada de los recursos disponibles, la disminución en un 20% de la brecha alimentaria y evitaría la emisión de 2.3 millones de toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero.
Uso de herramientas tecnológicas incluida la IA.
La tecnología puede optimizar los procesos de producción y distribución enfocándose en la eficiencia, la sostenibilidad y la inocuidad de los productos. Permite abrir nuevas posibilidades para la personalización de productos y la gestión ambiental. Ya que reduce significativamente los costos que conlleva vincular vendedores y compradores y ayuda a los productores de alimentos a tomar decisiones más precisas sobre la gestión de los recursos naturales, proporcionando, procesando y analizando datos con mayor rapidez, transformando sus operaciones, enfocándose en la eficiencia, la sostenibilidad y la mejora de la experiencia del consumidor.
Internet de las Cosas (IoT)
Recopilar, analizar y transmitir datos en tiempo real, uso de sensores.
Comunicación de dispositivos, protocolos y redes.
Inteligencia e interacción.
Almacenamiento y gestión de datos.
Análisis de datos y toma de decisiones.
El uso de la tecnología en la industria de alimentos permite la reducción en; consumo de agua y energía, cadena de frio y almacenaje, maquinaria, uso de fertilizantes, transporte y distribución, tiempos de actividades de siembra y cosecha, consumo de insumos. La mejora en; productividad, eficiencia de los procesos, la inocuidad, la calidad de los alimentos y la toma de decisiones más precisa sobre el momento de la cosecha, riego y fertilización en el sector primario.
Economía Circular.
La sostenibilidad se da cuando se modifica la visión lineal de producir, vender y crecer sin límite, por una visión circular, donde los recursos se recuperan con la mayor calidad posible, se reutilizan y se mantienen en uso durante el mayor tiempo posible, desde el procesamiento de alimentos hasta el envasado.
La economía circular reduce el desperdicio, eficientiza los procesos, agrega valor duradero y proporciona a los productos una ventaja competitiva al mejorar la reputación de la organización ante una sociedad cada vez más preocupada por el medio ambiente.
De acuerdo con la fundación Ellen MacArthur si se adoptan los principios de la economía circular, Europa podría generar un beneficio neto de 1,8 billones de euros de aquí al año 2030, que se traduce en unos 0,9 billones más que lo obtenido manteniendo una economía lineal. Un claro ejemplo se ha llevado a cabo en México en el sector pecuario, en donde en un año se reciclaron 28 millones de toneladas de alimentos, de los cuales 726,000 toneladas se utilizaron como subproductos, para la generación de biodiesel, diésel renovable e ingredientes inocuos, que permitieron la creación de otros alimentos balanceados y alimento para mascotas, se logró reducir la huella de carbono y desperdicios, y un aumento en las ganancias económicas en este sector [3].
Optimizar el transporte, distribución y almacenamiento de alimentos.
La optimización de rutas y redes de distribución contribuye a la reducción de las emisiones de gases efecto invernadero y asegura que los alimentos lleguen en óptimas condiciones a los consumidores finales, minimizando el desperdicio y garantizando la calidad de los productos. Esto se puede lograr, a través del uso de tecnología avanzada como la inteligencia artificial hasta la implementación de buenas prácticas en la gestión de inventarios y rutas de entrega (ver figura 5).
Los equipos de investigación y desarrollo jugaran un papel primordial para encontrar soluciones viables que permitan la mejora en la eficiencia del transporte y la conservación de los alimentos. Ya que, una cadena de suministro sostenible no solo beneficia al medio ambiente, sino también a las organizaciones, al reducir costos, mejora la reputación de la marca y garantizar la disponibilidad de recursos en el futuro.
Conclusión.
El considerar a la sostenibilidad como un elemento indispensable en la producción de alimentos presenta una oportunidad para cuidar nuestro planeta, proteger la salud humana, impulsar la prosperidad económica y garantizar un futuro sostenible, pero para lograrlo es necesario el compromiso de todos para tomar medidas valientes y decisivas que nos encaminen hacia un mundo más resiliente.
Esperemos que la información proporcionada haya sido de tu interés y no olvides que en global estándar compartimos conocimiento.